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prohibido protestar

La formas y los contenidos
Crear un “protocolo” para protestas en Argentina, es como mínimo llamativo.
No es un asunto para tomarlo a la ligera, porque es plantear que si hubiese existido un “protocolo” para protestas, no se hubiera realizado el cacerolazo de 2001 que se llevó puesto al gobierno de la anterior Alianza es absurdo.

Es el gobierno de macri, una especie de mirtha Legrand, en el que lo único que parece importar son la formas, No importa el contenido, sólo está en discusión que todo sea ordenado, que todo sea lindo, que los números cierren. No es relevante si en ese camino al orden perfecto, mueren 43 Gendarmes por haber sido enviados por la Ministra de Justicia En un Colectivo que no estaba en condiciones ni de estar estacionado.
Tampoco importa que todos los trabajadores del país sean un 40% mas pobres en valores absolutos que una semana atrás.

No es para ellos un dato a tener en cuenta, la angustia de miles de trabajadores, que a lo largo y ancho del país se encuentren en asamblea permanente por el despido de compañeros, o incluso el cierre de sus fuentes de trabajo.

El objetivo es un orden perfecto, absoluto. Una ancha avenida iluminada repleta de gente feliz y satisfecha, sin importar que en los callejones oscuros que no desembocan en esa avenida, queden millones de almas postergadas, sin oportunidades, sin esperanza, sin sueños, abulicos expectadores hipnotizados al resplandor de una pantalla en la que muestran reiteradamente hasta el infinito, que finalmente hay orden y paz.

Pero sin acceso a esa avenida, custiodada por prolijos guardianes que le impediran el paso en nombre de un protocolo diseñado para que nadie empañe la paz el perfecto orden de esa avenida.
Una paz y un orden muy parecidas a la de los cementerios.

Daniel Arce