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Macri es el primer presidente bailarín de la argentina.
Tiene una debilidad intrínseca por danzar con esos pasos desarticulados en los que parece aflorar esa desconeccíon que habitualmente existe entre el cerebro y la lengua del mandatario trasladándose a cada miembro y cada músculo del mandatario.
Son pasos inconexos como los de una marioneta con los hilos enredados. (vaya imagen)
Lo cierto es que la muerte, el dolor de perder el empleo o los heridos producto de la represión, no le preocupan en absoluto.
El bailó en el Balcón de la rosada, mientras medio país estaba dolido por el atropello institucional de haber puesto a un presidente provisional via Cautelar con sus amigos de la corte suprema.
El bailó un chamamé en Corrientes tomado de la manito con el gobernador mientras Velaban a dos hermanas muertas por un tornado que azotó a esa zona de la provincia el dia anterior.
El practicó por enésima vez ese pasito que tanto motiva a sus fieles mientras sonaban las explosiones de los gases lacrimógenos y las balas de goma destinados a trabajadores que habían sido echados de la intendencia de La Plata, por el terrible delito de no compartir ideología con el nuevo intendente Macrista.
El baió, baila y seguirá bailando su pasito de la alegría, mientras cada vez mas gente aprenderá a bailar el pasito del hambre y la represión.-

Daniel Arce