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Es notable ver las discusiones en diversos foros, entre los que critican a Macri y los que los defienden.
Entre los que lo critican, por regla general, embanderan los abusos de poder, la violencia, el cinismo y el desprecio por las instituciones y la República.

Ahora bien. Acá viene lo jugoso.
Los que defienden a ultranza al Presidente, no lo hacen en base a argumentos jurídicos o pragmáticos. sino que SU UNIVOCA RESPUESTA (además del insulto) ES COMPARAR EL DESATINO EN CUESTIÓN CON ALGUNO SIMILAR DE LA EX PRESIDENTA.

A lo que surge una pequeña enumeración de inconsistencias, por usar un término suave.

Es redundante decir que la gran mayoría de los votantes de Macri ODIAN VISCERALMENTE A CRISTINA, a ella, a su praxis, a sus modales, a su gestión a su sombra, a su hijo y a su perro (saludos a Simón ya que estamos)

Están comparando (igualando) a quien defienden (Macri) con la que es a sus ojos el diablo en pantuflas encarnado en una mujer (CFK)

El Mismísimo presidente de la Nación no está exento de esta regla. Alcanza con escuchar la úlitima conferencia de prensa, en la que permanentemente compara sus errores y limitaciones con los del gobierno precedente.

¿No era que venian con una propuesta de #Cambio? ¿no se supone que eran #Diferentes? ¿Que pasó en el camino? (corto camino aún, convengamos)

¿ESTA GENTE SE ESCUCHA? ¿ESTA GENTE PIENSA? LO DIGO EN SERIO.

Claramente hay algo que está muy mal en su psique. Porque no obstante estar convencidos de que el gobierno Kirchnerista fué la peor cosa que le pudo pasar a la Argentina. No desperdician oportunidad para poner en pié de igualdad a SU CANDIDATO, en quien confían para que termine de una vez con todo lo que huela a Kirchnerismo.

Daniel Arce.-