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Macri sufre un estrés tan profundo, que los medios nacionales
y oficialistas están escondiendo un problema muy grave con
respecto a la salud mental del mandatario. Ya tres veces han
acudido de urgencia los médicos pero se ha tratado de tapar
las verdaderas causas. Su yerros ya están mostrando un perfil
muy traumático del mismo.

BUENOS AIRES (Especial-Corresponsalía Bs.As.). De hecho el blindaje que tiene Mauricio Macri de todos los medios que trabajaron para que sea presidente de la Nación es muy grande. Ni tampoco nadie salió siquiera a sospechar que en el término de menos de 20 días, el susodicho haya tenido tres revisiones médicas de los profesionales de Presidencia.

También de hecho, se sabe que Macri no es una persona muy afecta al trabajo y que las largas jornadas lo extenúan por completo, basta ver su desempeño como jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires donde existen numerosos comentarios de gente o de colaboradores de su oficina de trabajo, que expresan que “casi nunca venía a su oficina de trabajo en las primeras horas, siempre lo hacía cerca del mediodía y quien realmente estaba para poner la cara era Horacio Rodríguez Larreta, que es el que le dio un enorme respaldo. Quizás por eso, lo eligió para que lo suplante en el Gobierno de la Ciudad”.
Casi como atajándose de posibles críticas a su función de presidente y a todo su trabajo expresó varias veces a la prensa:“Conmigo no cuenten para los grandes discursos ni para las extensas conferencias de prensa ni para las cadenas nacionales. Conmigo se acaban las cadenas nacionales”. Y en dirección de estas expresiones muy claramente no quiso que el traspaso presidencial fuera en el Congreso de la Nación, “porque allí tenía que dar un extenso (es un decir) discurso, pero mucho más relevante porque tenía que estar presente ante todo el arco político de la República Argentina”. Buscaron todos los subterfugios para acusar a la anterior mandataria nacional, cuando él mismo había declarado que “todo está acordado para que se haga el traspaso en el Congreso”. Entonces, ante todo este panorama, un profesional de la sicología hablaría “sobre una persona con una personalidad huidiza, esquiva y propensa a la mentira”.

Es bueno recordar su famosa frase en el debate presidencial con Daniel Scioli cuando le dijo que no quiere hablar “del ajuste que iba a realizar mediante una gran devaluación (cosa que luego se cumplió tal como lo dijo el ex candidato presidencial por el FPV)”. Y a lo que Macri le respondió ante millones de personas: “En qué te has convertido Daniel. Pareces un panelista de 678”.

Lo que se dejó filtrar

Tras estas tres revisiones médicas, desde Presidencia se ordenó, sospechosamente, cambiar al equipo médico y se ordenó que sean médicos del hospital Fernández los que atiendan a Macri en caso de nuevas revisiones y controles, por lo menos así lo dejó deslizar el diario La Nación, defensor acérrimo de sus políticas neoliberales.

Desde la Casa Rosada se ha dejado filtrar, luego de las intensas inundaciones en el Litoral, que Macri sufrió un pico de estrés laboral, que lo llevaron a tener “fuertes dolores de cabeza con intensa taquicardia”, lo que hizo que urgentemente lo trataran médicos asignados a Presidencia de la Nación.
Luego otra vez, estando de vacaciones, con la excusa de una fisura en una de sus costillas, “al estar jugando con su hija Antonia”, lo médicos volvieron a darle más días de “reposo”. Sospechoso, si el hombre está en días de vacaciones, ya que es como darle “descanse sobre el descanso”. Un caso muy raro, que los medios oficialistas no tocan.

El amigo lector puede a comenzar a ver con detenimiento en las pocas salidas de Macri y en sus discursos su mirada perdida cuando se lo ve en la TV y permanentemente se lo ve, muy parecido con el caso De la Rúa, “como si estuviera buscando una salida”. A muchos analistas consultados, me dijeron que “la intensa presión laboral, más con los hechos de los despedidos y las revueltas que se van sumando, el caso de la huida de los peligrosos delincuentes de la cárcel de General Alvear y de que muchas de las percepciones económicas realizadas por su equipo económico con respecto a las inversiones que iban a venir una vez abierto el cepo cambiario, y que no se están cumpliendo”, lo ponen  en esa actitud huidiza y que se somatiza como cuando luego del apresamiento de los Lanatta y Schillaci, dio una conferencia de prensa, donde se le escapó un furcio terrible:“Hemos resolvido…”.
Hay mucho que se esconde sobre la verdadera salud de Macri, pero hay algunas señales que apuntan a que la sique del hombre no está en su mejor momento y que va tender a profundizarse con todos los conflictos que vienen. Entonces, ojo con Macri, no está mentalmente preparado para el ejercicio de la función, donde no tiene nada que ver con la jefatura del Gobierno de la Ciudad.

Fuente: http://www.elsolabcdigital.com/nota/item,3422/seccion,4/subseccion,0/titulo,cual-es-el-verdadero-estado-de-salud-de-macri-podra-terminar-su-mandato