Compartir:

Una mentira burda, una mas del Presidente, que saluda con sombrero ajeno y volvió de Davos con las manos vacías, el FMI apoltronado en el ministerio de economía, U$D6.000 millones de deuda nueva y el teléfono personal (ojo al dato) del vicepresidente de EEUU.
Cada vez son mas los argentinos que despuiertan y aún no reconociéndolo públicamente asumen que metieron la pata hasta los cuernos, otorgándole su voto a quien prometió cuidar el trabajo, respetar a los que piensan diferente, conservar lo avanzado y demás.
En efecto, cada vez son mas los argentinos que se arrepienten y sienten vergüenza ajena por ese sujeto, que está muy por debajo de la altura de las circunstancias.

Daniel Arce