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La Unión Obrera Metalúrgica informó que ya son 500 los obreros metalúrgicos despedidos en las últimas semanas en las zonas de Berazategui, quilmes y Florencio Varela debido a las dificultades que atraviesan las grandes empresas del sector. Estos obreros revistaban en las empresas Eitar y RAimat y la situación tiende a agravarse debido a la cantidad de empresas que se encuentran en situaciones similares debido a las “políticas de la alegría” que ha hecho colapsar el mercado interno, lo que ha corroído  las variables laborales fundamentales, como lo son la industria del acero y la construcción.

 
Los despidos, se replican en diferentes sectores vinculados con la industria, heridas de muerte por la apertura de importaciones. Lo que tiene un doble efecto negativo. El primero, es destruir miles de fuentes laborales en industrias que no resultan competitivas, al enfrentarse con productos provenientes de países con salarios irrisorios en comparación con el sueldo mas alto en dolares de toda la región, al menos en épocas de la dictadura kirchnerista. Distorsión esta que el gobierno de la alegría está corrigiendo con premura, a fuerza de devaluación, tarifazos y techos ridículos en las negociaciones paritarias.

 
Eitar es la metalúrgica más grande de Quilmes con más de 300 empleados. El 50% del plantel son mujeres sosténs únicas de hogar, lo que le da a la situación un dramatismo aún mayor. Y cuando hablamos del 50 por ciento de reducción de personal, merced a la apertura indiscriminada de la economía, significa que estamos hablando de un problema humano de proporciones.
Al dia de la fecha son 97 suspensiones de trabajadores y ya es vox populi que las suspensiones alcanzarían en breve a 50 trabajadores mas. Y como si fuera poco la empresa ya adeuda las últimas dos quincenas.

 
El caso de Raimat posee una gravedad similar ya que la misma se encuentra en peligro de cierre y las 100 personas que allí trabajan, podrían quedar en la calle de un momento a otro. Estos se sumarían a la lista de los desempleados de la alegría de ese distrito, en el que ya cerraron dos pequeñas firmas que dejaron 45 trabajadores en la calle.

 
Y el sombrío panorama abarca otras seccionales, como por ejemplo Campana, en donde ya se cuentan 600 suspenciones y 300 cesanteados.
También en Avellaneda vienen sufriendo despidos, como por ejemplo en Newsan que ya despidió a 100 trabajadores. La misma firma despidió también 200 trabajadores en Monte Chingolo. Lo que conforma un panorama desolador.

Fuente: UOM

Daniel Arce