Compartir:

El Presidente de la Nación visitó Corrientes en medio de un operativo policial que impidió el paso de ciudadanos a cuatro cuadras a la redonda de la Casa de Gobierno.
El centro de la ciudad fué vallado y vedado al paso de cualquier intruso sin acreditación previa, constancia de ADN Macrista y disposición para gritar histéricamente al paso del mandatario.

En efecto, el blindaje sumado a la policía armada y la guardia pretoriana formada por un centenar de personas vestidas de civil y sin identificación alguna, impidieron el acceso de manifestanes de distintos partidos movimientos y agrupaciones políticas y sociales, que tuvieron el desatino de intentar entregarle un petitorio, referido a los miles de despidos públicos y privados, la persecución política, la entrega de la soberanía territorial y política y la brutal transferencia de recursos de las clases mas postergadas hacia los poderosos.

El marco de republicanismo, diálogo consenso fué tan contundente, que ni siquiera permitieron el paso de un representante para hacer entrega en mano del petitorio.
A lo que se sumó el gesto profundamente democrático del personal de protocolo y seguridad presidencial, que los intendentes no adherentes al gobierno de la alegría fueron invitados a dejar sus sillas para ser ocupadas por gente mas importante, en el salón de la casa de Gobierno en el que MMM brindó su acostumbrado discurso de armonía, diálogo y todas las cosas bellas que se derramarán sobre Corrientes en los tiempos venideros. Por lo que los intendentes no macristas, debieron disfrutar del discurso en la pantalla gigante que estaba bajo una carpa en el patio central de la casa de gobierno, con 45º bajo la ducha.

Absolutamente toda y cuanto decimos toda, es TODA la prensa se abocó a la cobertura de cada pequeño paso dado por el Presidente, por lo que [Sin Censura] fué el único medio que cubrió la verdadera noticia, a saber, la disconformidad de la gente para con la “gestión del diálogo” Que como ya es tradición, fué invisibilizada por los Medios de la Alegría.