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La argentina, a partir de la “politización” de la sociedad, obra y arte de los 12 años de gestión kirchnerista, fué elevando el tono, hasta pasar de un “que se vayan todos” a un cuasi talibanismo, en favor y en contra del Kirchnerismo, que por mucho que les pese a algunos, ocupó el centro del ring del progresismo y de la política en general, durante toda una década. Mientras “en la vereda de enfrente” se fué radicalizando el bando “anti” cuyo único proyecto político fué derrocar al Kirchnerismo.

Así la oposición derivó por diferentes alternativas (todas surgidas de la exposición mediática) y en un momento se encontraron encolumnados detrás de Elisa Carrió, con un discurso que se ubicaba a la izquierda del Che Guevara, hasta,coquetear con Massa, de quien no se puede asegurar ninguna ideología concreta, ya que todas sus propuestas siempre fueron coyunturales y acomodaticias a los vientos que movían la vela de la sociedad en ese momento. Su mirada fué siempre tan obtusa que podría esperarse desde un proyecto para criminalizar la protesta hasta otro para impulsar la reforma agraria.

Hasta que en el tramo final, el monopolio mediático, consiguió instalar a “la esperanza blanca” con un claro perfil y discurso de derecha, que representaba la antítesis de “todo lo malo” del Kirchnerismo, pero que a su vez poseía la nobleza de rescatar las pocas cosas buenas que se hicieron e incluso las mejoraría.

Lo concreto es que ganó las elecciones y mas allá de los apasionamientos en favor y en contra, el actual presidente de la nación “Mau” para sus amigos, ha demostrado una incompetencia muy importante en todas las decisiones tomadas, excepto en las que favorecen a los grupos económicos mas poderosos, ya que claramente estas fueron pergeñadas e implementadas por los mismos grupos favorecidos, hoy a cargo de todos los Ministerios que “cortan el bacalao”

La indigencia intelectual del Presidente, queda crudamente expuesta, cuando diarios y programas periodísticos o “paneleros” con una clara editorial derechista y/o derechosa, le dan la espalda y reniegan de su alfil, criticando ácidamente sus medidas. Esto no ocurre porque sean veletas ni porque algún aire “progre” acarició su corazón.
Sino que las decisiones tomadas por el presidente son tan insensatas, que obligan a cualquier persona con dos dedos de frente a levantar sus manos y exclamar “soy de derecha pero no soy estúpido”

Porque la sociedad toda deberá comprender que en todo el mundo coexisten la izquierda y la derecha como expresiones políticas complementarias. Pero en argentina una vez mas a la vanguardia del mundo civilizado, hemos descubierto “la tercera posición” que no es la promulgada por Juan Domingo Perón. Sino que hablo de “La estupidez” como una expresión política concreta.

Y en ese polvorín está parada hoy la argentina, porque peor que estar dirigidos por un Idiota. Es estar bajo el yugo de un ignorante, rodeado de buitres ,ratas y delincuentes procesados.

Daniel Arce