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Una pequeña anécdota del #Cambio en primera persona.
Soy padre de dos adolescentes, un hijo y una hija de 12 y 13 años. Clase media, alquilamos en zona céntrica, somos socios de un lindo club con playa, piletas y demás asuntos, y los chicos asisten a una escuela privada.

Es una privada, ni de las mas baratas, ni de las mas caras. Los alumnos son todos hijos de laburantes, oficinistas, comerciantes, pequeños empresarios… (el medio pelo argentino, como nosotros) y con un valor de cuota que era alto que se podía pagar con esfuerzo. Pero que subió en este año muy por encima de los aumentos en el ingreso de los trabajadores.

La elegimos porque posee un excelente nivel académico y fundamentalmente humano. Llegamos ahí huyendo de la Escuela Pública, en la que mi hijo era víctima de Bullyng, y con un director de escuela, que llegó a decirme “su hijo participa de la violencia y el desorden, en calidad de víctima”.

La anécdota en dos tiempos es la siguiente: El último domingo mi hijo se encuentra con un compañerito de escuela en la pileta y cuando se despiden, mi hijo le dice “nos vemos mañana en la escuela”
a lo que el amiguito le responde “no se si voy”
– ¿te cambiaste de escuela?
– No se, mis viejos todavía no saben.

2º Parte: Ceremonia de inicio de clases, todos recién bañados y cepillados. El amiguito de mi hijo no estaba. Como tampoco estaba la mitad de los alumnos.
Mas tarde, hablando en secretaría, nos confirmaron que la matrícula de este año había disminuido drásticamente. 

Querían #Cambio ? El #Cambio ya llegó. Todos somos bastante mas pobres.

Daniel Arce