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Cuando analizamos con alguna objetividad la estrategia económica neoliberal de austeridad aplicada por el gobierno, deducimos con poco esfuerzo que la lógica que la sostiene, no puede tener otro destino final que la miseria y el hambre de la población.

Pongamos un ejemplo simple; cualquier país es como una familia, bastante mas grande y compleja por cierto, cuyo objetivo primordial es mantener a todos sus integrantes en el máximo nivel de confort y apuntando a reducir el esfuerzo individual.

Ahora bien, cuando aplicamos un plan de “austeridad” eso no es otra cosa que disminuir el nivel de confort de los integrantes de esa familia. Preguntémonos lo siguiente ¿Tu tv produce ganancias? No solo tuviste que comprarlo, sino que tenés que pagar mensualmente para mantenerlo. La misma lógica se aplica a todas las posesiones materiales, incluida la casa en la que vivimos. Ya que ningún objeto destinado al confort, produce ningún tipo de rentabilidad, por lo que desde la lógica de los cráneos de la economía de la alegría, deberían ser vendidos a cualquier precio para obtener el “doble beneficio” de disminuir el déficit e incrementar nuestros ingresos.

Lo descripto es una analogía simple, de porqué el gobierno considera que Aerolineas Argentinas, Los trenes, los subsidios, Procrear, Conectar Igualdad y cualquier cosa que implique una erogación del estado es nociva para “la economía del país” Por lo que bajo está lógica, llegaremos al país ideal, cuando el país se deshaga de cada una de las propiedades que le impliquen tan nocivos gastos. Así de simple. Así de brutal es la idea.

 

Daniel Arce