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Podríamos hacer carne picada de Bossio y a esta altura de prácticamente cualquier diputado o senador que siendo oposición tenga algún punto de acuerdo con el Macrismo en cualquiera de las Cámaras. Pero el problema está en otro lado, mas específicamente, en la destrucción y el descrédito de la política por parte de la población.

Las fotografías del celular de Bossio, son una bomba neutrónica en la linea de flotación del sistema político Argentino. Lo que Nestor Kirchner primero y Cristina Fernandez después, construyeron tan trabajosamente, “se escurre por la canaleta de de la alegría”
Poner a la política como herramienta de crecimiento al servicio del pueblo quedó en el pasado. #Cambiamos y se nota mucho.


Desde el gobierno que terminó fugándose en helicóptero por el techo de la Rosada, dejando un tendal de muertos, entre ellos la política, que no se registraban hechos ni lejanamente similares. Las herramientas del “apriete”, la extorsión y el soborno, volvieron de la mano del gobierno que vino a “cambiar lo que estaba mal”. Pero lo mas triste es que no estamos hablando de un “descubrimiento” sino de una ceguera social, que minimizó los hechos de corrupción que el Presidente y muchos de sus principale Ministros hoy procesados por los mismos, vienen practicando a mansalva durante todas y cada una de sus gestiones en el Estado.

¿O acaso ya se olvidaron de Majul? ¿y Niembro? ¿y los esclavos de Awada? ¿o Iron Mountain? No jodamos, Bossio es un engranaje mas de la gigantesca ingeniería de corrupción, sobornos y latrocinio a gran escala que instaló MMM el 10 de diciembre de 2015 a nivel nacional, como manera de administrar políticamente un país.
No hay sorpresas, solo tristeza y alguna que otra pequeña decepción, el resto es lo de siempre, alegría, globos y corrupción.
nada nuevo bajo el sol.

Daniel Arce