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Dos semanas hace que en Tierra del Fuego, la provincia más austral de nuestra Argentina los chicos no van a clases. Dos semanas que Tierra del Fuego está en llamas, su gente trabajadora acampando frente a la Casa de Gobierno, haciendo piquetes todos los días en las calles, cantando con reclamos a los legisladores que fueron votados por ellos mismos para que los defiendan, para que les mejoren la vida. Dos semanas que el resto de la Argentina no sabe nada. Lo viste en alguno de los medios nacionales? Excepto algún que otro medio digital que les hace el aguante, entre los que nos incluímos y no sin orgullo, hay un silencio mediático que asusta y preocupa.

Todo porque el ejecutivo provincial ejecutó leyes que va en contra de los derechos adquiridos por sus ciudadanos. La fibra óptica “se rompió accidentalmente” la noche en que los legisladores votaron de madrugada la reforma del régimen previsional de la provincia, y les recortaron entre un 1 y un 4.5% a los trabajadores activos, y más a la clase pasiva, y para rematar un 5% a las personas con discapacidad. Ya los dos últimos recibos de sueldo vinieron con estos ajustes. Las paritarias siguen sin aparecer.

 

“REORDENAMIENTO DEL ESTADO PROVINCIAL” El sólo título asusta. Remite a un pasado argentino que no queremos recordar. Hoy es el miedo el que recorre los rostros de los fueguinos, quienes comenzaron con despidos el 30 diciembre a quienes no habían cumplido un año  y un día en la administración pública. Terrible festejo de año nuevo. El mismo día se fueron 200 talleristas de Cultura, y cientos de chicos quedaron la calle, sin poder asistir a los talleres que los contenían todos los días.

El primer día de marzo, los gremios decidieron unirse. Asustados, cercados, gritando bajito, pero juntos. Piden derogación de las leyes de ajuste. Pero cada día son más. Y gritan cada vez más fuerte. Necesitan el apoyo de todos los argentinos bien paridos, de sus voces, porque solos no pueden.

Tierra del Fuego está en lucha. Tenemos la obligación de difundir.-