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La república argentina se encuentra en estado de “alerta máxima”debido a la visita del mandatario imperialista. Según trascendió de parte de la mismísima Ministra de Seguridad.

A la confirmación por parte de EEUU de al menos dos docenas de terroristas del ISIS Argentinos confirmados, hay que sumarle una lamentable historia de atentados irresueltos, como lo son la AMIA y la Embajada Israelí, merced a la injerencia directa de individuos repudiables que forman o formaron parte del núcleo duro del actual presidente.

Hay datos concretos que son preocupantes. Como por ejemplo, la tozudez del actual presidente, en su paso por la Jefatura de CABA, por nombrar como Jefe Policial a Jorge Alberto Palacios, mas conocido como “el fino” quien estuvo directamente involucrado en el encubrimiento del atentado criminal a la AMIA.

O sin ir mas lejos. Nombrando al frente del Ministerio de Seguridad y de la Oficina Anticorrupción, a Patricia Bullrich y Laura Alonso respectivamente, quienes estuvieron directamente involucradas en la muerte dudosa de un fiscal de la nación, realizándole entre ambas una veintena de llamadas en las horas previas a la muerte del fiscal, adepto a la buena vida, las mujeres pagas por horas, los viajes y estadías costosas y cualquier lujo imaginable costeado con dinero del erario público.

Si Bien el Presidente Obama, cuenta con una seguridad que literalmente “mete miedo” Con una limusina que es un tanque de guerra sin torreta, Snipers (francotiradores) y un ejército que lo rodea a sol y a sombra,  sabido es que la inteligencia fundamental para prevenir cualquier riesgo de vida para el mandatario, debe partir de las autoridades locales del país anfitrión, que es quien teóricamente “conoce el terreno” y el ambiente social en que se desarrollará la visita.

Y justamente ahí es donde argentina hace agua por los cuatro costados. Porque si la ministra de seguridad estuvo persiguiendo a tontas y a locas durante 15 dias, a tres fugitivos harapientos que finalmente fueron entregados a la policía por un peón rural, hay pocas esperanzas de que pueda prevenir cualquier idea alocada de gente como la del ISIS que según publicitan los propios norteamericanos, están bastante bien entrenados para cometer sus habituales fechorías en contra de cualquier interés relacionado con el país del norte.

Recemos para que al Premio Nobel de la Paz (aunque parezca mentira) no le ocurra nada. Porque los argentinos ya tenemos suficientes problemas con tener a un presidente irresponsable como Macri, para encima cargar como país, con una desgracia evitable por medio del voto inteligente.

Daniel Arce