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El día jueves, el pesidente aterrizó en el avión presidencial en el aeropuerto de Bariloche junto a su esposa y su pequeña hija. Allí caminaron los pocos metros que lo separaban de la otra aeronave que se encontraba en la misma pista, esperándolos.

No se trataba de ninguno de los que pertenecen a la flota oficial, no señor. Era un helicóptero perteneciente al multimillonario inglés Joe Lewis, dueño de la Estancia el Lago Escondido, ubicada en el lugar del mismo nombre y que por ello es ampliamente cuestionado por los lugareños.

El equipaje de la familia presidencial fue descargado y subido a otro helicóptero perteneciente a la Prefectura Naval Argentina. De esta manera los periodistas que los esperaban en el interior del aeropuerto tuvieron que irse sin siquiera verlos. Según trascendidos la familia pasó el día en la estancia, y volvió a Bariloche en el mismo transporte solo para despedir al presidente estadounidense. Esas son las fotos que fueron distribuidas por el equipo de Macri sacadas en el hotel puesto que no acompañó a su par norteamericano hasta el aeropuerto.

Si bien, el presidente hizo preparar hace días las cabañas del exclusivo country de Cumelen donde se aloja cada vez que va a Villa La Angostura, aparentemente nunca fueron hasta allí. Si bien, fuentes oficiales dijeron que el presidente descansaría con su familia hasta el domingo aparentemente sólo se movió de la estancia de 12.000 hectáreas del inglés para despedir a Obama.

No trascendió quién es el anfitrión del presidente en el sur, si el dueño de casa (quien es el poseedor de la sexta fortuna del Reino Unido) o su hijo Charles quien oficia de anfitrión. La lujosa casa, cuya construcción demandó la módica suma de 8 millones de dólares, y de cuyas paredes, cuentan las malas lenguas cuelgan hasta Picassos, se encuentra a escasos metros del Lago Escondido, lo cual acarrea un conflicto con las autoridades, ya que bloqueó de manera ilegal los accesos al lago, lo cual está acarreando desde hace tiempo idas y venidas judiciales. Hasta en algún momento el ex gobernador  Carlos Soria habría prometido pasar con una topadora y abrir los caminos, cosa que no se cumplió. También se cuestiona haber construido una pista de aterrizaje al este de la provincia, en Bahía Dorada, desde donde, se dice, habrían partido vuelos clandestinos hacia las Islas Malvinas.

Ninguno de estos antecedentes importó demasiado al presidente. Desde las fuentes oficiales evitan establecer precisiones sobre su paradero. Si bien hace algunos días hubo un amplio despliegue para garantizar la seguridad del mandatario en Villa la Angostura, fue un despliegue hasta el momento, para nadie.-

Patty Mariño Issler