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A fines de febrero el emisario del Gobierno Argentino, su ministro de hacienda Alfonso Prat Gay, nos comprometió mediante la firma de un acuerdo al pago de de US$ 4653 millones por las sentencias a favor que obtuvieron en el tribunal del juez Thomas Griesa los cuatro demandantes buitres liderados de NML.

El ministro Prat Gay reconoció ayer que la Argentina no podrá cumplir con el pago comprometido para el 14 de abril, dentro de exactos 7 días, lo cual no causó demasiada sorpresa en nadie. 

Según trascendió el grupo de acreedores liderado por Elliot Management, estaría dispuesto a ampliar los plazos, pero ya adelantaron que cualquier tipo de ampliación de plazos debería ir acompañada por cambios en los términos del acuerdo. Aparentemente, el gobierno confía en fallos a favor en las cautelares que actualmente impiden el pago a los buitres. Hasta el momento no se conoce que hayan existido contacto entre los fondos buitres y el gobierno, desde la firma del acuerdo a fines de febrero.

En este estado de cosas, Argentina sigue entrando en el angosto desfiladero de la bancarrota, ya que aún consiguiendo estos fondos en plazos extendidos y evidentemente a intereses usurarios, no existe ni siquiera un borrador de un plan sustentable o razonable para hacer frente al pago de dicho préstamo, intereses y costas.

Patty Mariño Issler