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El tan promocionado #Cambio por el que apostó el 51% de la población argentina tiene muchas aristas teóricas y prácticas. No obstante, cuando sintetizamos en busca de un concepto, caemos en la cuenta de que explicarlo resulta bastante mas simple de lo que parece.

En primer lugar debemos analizar ideológicamente la cuestión y observaremos a simple vista que se contraponen dos modelos de país, uno social y el otro empresario. Por lo tanto, ambos obedecen a esa lógica fundamental, en el que uno está enfocado en lo humano y el otro en lo económico.

Pero esto no alcanza para conceptualizar el contraste entre un sistema de Gobierno que fué ejecutado bajo la lógica del pensamiento de la corriente conocida en Ciencias Políticas como “Francesa” en la que La sociedad le da forma al estado, por lo que este, debe crear las herramientas que demanda la sociedad, bajo la forma de Ministerios, Secretarías, Subsecretarías, Direcciones, etc.

Y a esto responde el pánico escenico en que se vio sumido el actual gobierno, al tomar el control del estado y encontrarse con infinidad de áreas dentro del estado, que bajo su óptica no son concebibles ni en las mas profundas pesadillas, lo que por cierto derivó en miles de trabajadores  despedidos de manera brutal sin dar siquiera mínimos argumentos o explicaciones.

¿Y porqué tanta diferencia? Porque el gobierno de Macri, responde a lo que en ciencias Políticas se denomina “La Corriente Alemana” en la que El estado es el que le da forma a la sociedad y como cae de maduro, adentro de esa lógica, el reclamo social no tiene cabida, porque el estado, se supone debe crear suficientes “compartimentos” en los que irá “encajonando” a los habitantes de la sociedad, de acuerdo a sus características y perfil individual.

Hasta aquí la base teórica del asunto, pero tal como expresé al principio de la nota, la idea es llegar a un concepto que marque todas las diferencias de orientación social, política y económica en una sola idea central que consiga explicar tan brutales diferencias entre un modelo de país y otro. Por lo que resumiremos todo en una sola frase. “CAMBIAMOS UN MODELO ENFOCADO EN EL BIENESTAR POR UNO CUYO OBJETIVO ES LA EFICIENCIA” y esto que parece una diferencia semántica, es lo que marca el destino de millones de argentinos.
Es lo que decide si todas las familias tendrán un plato de comida en la mesa.
Es lo que decide si un tren, un avión o una sucursal bancaria seguirán funcionando.

Huelga aclarar que cuando hablamos de posiciones políticas o ideológicas, todas las voces son válidas. Pero también es menester tener muy claro cuales son las diferencias que subyacen en las propuestas de cada candidato. Digo esto, porque a poco mas de 100 dias de gobierno, mucha gente que votó al #Cambio se siente decepcionada porque creía que “todo era mas o menos lo mismo” y que las cosas no cambiarían demasiado o simplemente porque ignoraban algunos de los puntos aquí expuestos.

Creo que es tiempo de que los Argentinos, comencemos a hablar de estos temas. De los mas profundos. De los que definirán el destino de nuestro país como Potencia o como Colonia Bananera. Para ello, deberíamos empezar por observar, que uno destinó millones y mucho esfuerzo en apuntalar la tecnología Satelital, Nuclear, Aeroespacial y electrónica, mientras que el otro tomó medidas suspendiendo esas iniciativas y favoreciendo a los productores de materia prima. Confío en la astucia del lector, para develar, cual de los dos modelos nos conduce al “Club de las Potencias” y cual “a la nómina de Repúblicas Bananeras”

Después vendrán las comparaciones entre estaturas políticas, modales, estrategias y capacidades políticas y discursivas, habilidades y torpezas, decencias y corrupciones.
Pero después.
Primero lo primero.

Daniel Arce