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Cuando intentamos encontrar una explicación, a ese fenómeno que se desarrolla delante de nuestros ojos por estos días, donde un presidente y todo su gabinete brindan pulcros discursos, desde lo que parece ser una dimensión paralela, en la que no hubo ajuste y la gente está satisfecha con las medidas del gobierno en donde el pueblo todo se empobrece a velocidad exponencial, mientras el Presidente y su gabinete festejan los “logros del gobierno” es facil caer en la acusación de “Gobierno Cínico” y no analizar el fondo del asunto

Porque si ponemos el ojo en las técnicas utilizadas en los discursos y en los argumentos esgrimidos por sus atenuadas huestes de defensores, notaremos que esa relación globosférica se sostiene con estudiadas técnicas de sectas religiosas fundamentalistas.

¿Y cuales son esas técnicas?

La primera y principal consiste en que “los fieles deben reconocer que han vivido equivocados y finalmente han accedido a la verdad revelada”

La segunda y no menos importante se trata de “creer ciegamente en un futuro venturoso a pesar de transcurrir sus dias en un presente miserable y decadente”

la tercera es el “desprecio y la persecución a todo aquel que se atreva a contradecir esas verdades reveladas de su líder carismático”

Y la cuarta y no última, es “convencer a sus adeptos de que su cosmovisión de la realidad es superior debido a que ellos son seres elegidos”

Si usted tiene dudas respecto de la conducta de Macri y los suyos respecto de las afirmaciones precedentes, puede recurrir a cualquiera de los discursos brindados por el presidente o alguno de sus funcionarios.

El intento de no ser peyorativo al redactar esta nota, quizá haya resultado infructuoso, no obstante es menester de quien esto escribe ser lo mas fiel posible en las interpretaciones de los fenómenos y acontecimientos observados, por lo que para ir cerrando recurriremos a un verso del Nano Serrat “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”

Daniel Arce