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No estamos descubriendo la pólvora si anunciamos que Mauricio Macri y su runfla de procesados, vienen perdiendo popularidad y aceptación social, de manera vertiginosa. Estos resultados en las mediciones, son vistos y analizados como obstáculos a superar, pero no de una manera estructural o desinteresada de cara a la sociedad, sino que son enfrentadas con estrategias marketineras, que en esencia solo tienen el fin de recuperar el enamoramiento perdido y no de solucionar algún problema.

Los “beneficios sociales” anunciados hace una semana, van en esa linea, ya que si bien son medidas positivas, no se enmarcan en una estrategia concreta de articulación social, sino que son respuestas espasmódicas a una “sensación térmica” cada vez mas espesa.

Fiel a su estilo reactivo y habiendo detectado que los últimos anuncios, fructificaron en las encuestas, el gobierno decidió redoblar la apuesta y prepara una batería de medidas de impacto similar, aunque de dudosa nobleza. Vayamos al grano.

Entre las medidas a anunciar, figura la cancelación de los juicios de unos 300.000 jubilados que demandaron al estado amparados en la jurisprudencia del “Caso Badaro”.
Aunque no se puede negar la importancia de pagar los juicios, esta medida acarreará un desfinanciamiento impresionante de las arcas del ANSES, el que se sumará al inducido por la quita de retenciones al campo. Recordemos que esa recaudación en parte se coparticipaba con las provincias para obra pública y una parte sustancial engrosaba las arcas de “la plata de los jubilados”

Y si a esto le sumamos la derogación planificada de la ley que impide la venta de las acciones del fondo de sustentabilidad de ANSES, la inviabilidad del sistema previsional solidario quedará picando en el área chica y a punto caramelo para entregárselo a algún “Privado de buen corazón”

Todo esto viene enmarcado en una inflación galopante que el presidente está dispuesto a bajar a cualquier precio. Un precio tal como el desempleo de dos dígitos o la multiplicación de la pobreza y la indigencia. Porque parece que los craneos de la economía neoliberal calculan que empobreciendo de manera extrema a la población, esta dejará de consumir y por consiguiente, este enfriamiento retraerá los precios. No obstante hay unas pequeñas variables que no están considerando y que parecen atentar contra tanta genialidad. Por ejemplo, el humor social y la cantidad de empresarios que encontrarán mas razonable que invertir en un país en recesión, subirse a la calesita especulativa y obtener pingües ganancias a costa de la miseria generalizada.

En fin podríamos hablar también del anuncio de la conexión al tendido de fibra óptica nacional de 1.200 localidades. Obviamente Macri olvidará mencionar que la totalidad del tendido del cordón de fibra óptica nacional, es parte de la pesada herencia del gobierno Kirchnerista.

Daniel Arce