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General Rodríguez, 8 de la mañana del martes 14 de Junio.

Un ex secretario de Estado ingresa desesperado a un monasterio. Pasado de rosca le grita a unas monjas que la policía le quiere robar la plata que él robó para ellas. Las monjas se persignan. El hombre tiene en su poder 8 millones de dólares en efectivo, euros, yenes, divisas de Qatar y un calibre 22. La realidad supera a la ficción.

En otro lugar del continente los guionistas de Breaking Bad reciben el telegrama de despido por cagones. José López es detenido por la Bonaerense, reserva moral de la Nación. Intenta sobornar a los oficiales y les pide que no disparen, soy José López, para ustedes valgo más vivo que muerto. Elisa Carrió llora de emoción y Patricia Bullrich aprovecha para abrirse un totín. En Twitter arranca el carnaval.

Cuento conocido: un funcionario chorro que se llenó de guita durante un gobierno popular. Nada que no supiéramos pero aún así verlo en vivo y en directo parece inverosímil. Mauro Szeta se masturba en cámara. Tímidos dirigentes filo kirchneristas sin capital electoral empiezan a hacer las primeras declaraciones, qué barbaridad, qué blasfemia, te juro que no sabía, ¿cómo pudiste hacernos esto, López?

Sergio Massa se acomoda en el sillón de su despacho y prepara los cubiertos. Algunos militantes se comen el amague y buscan justificarlo, bueno, hay que ver, quizás la plata, no sé, López trabajaba mucho, se levantaba temprano, enterrar guita no es delito, ellos también roban y toda esa bolsa de mierda que es exactamente lo que esperan que hagamos.

Es imposible justificarlo, ni buscarle la vuelta, ni tratar de entenderlo al pobre López, un hijo de puta como tantos otros que nos representa un grano en el medio del ojete a todos los que defendimos la gestión kirchnerista y nunca vimos ni siquiera una ziploc con patacones. Y son tan contundentes las palabras de los periodistas que parece que sí, efectivamente, ésta es la partida de defunción del kirchnerismo.

Otra vez, está escrito, el kirchnerismo no existe más porque agarraron al 2 de De Vido con ocho palos verdes. ¿Y sabés los hospitales que se pueden construir con 8 palos? Como la Rosadita pero sin intermediarios. Y las pelotas. Porque los que afanaron son cientos y los que ingresaron al sistema previsional son millones. Y los que cobran la asignación son millones. Y lo que vale YPF son millones.

Y si ningún funcionario menemista se hubiera llevado un centavo pero la política económica era la misma, el país explotaba por el aire igual. Porque no pasa por ahí, aunque también desde ahí se hayan sostenido 12 años de gobierno. Yo no soy kirchnerista porque pensaba que no existían los López y ahora me entero que sí y pido que vayan presos.

Yo soy kirchnerista porque transformaron el país más allá de todos los delincuentes que tuvieron alrededor, adentro, arriba, abajo, por todos lados. Y nunca vamos a decir que nosotros la enterramos y ellos la fugan, porque ese discurso es primo del Que se Vayan Todos y cuando se van todos vuelven Los De Siempre.
Ni me indigno ni lo repudio porque ya lo sabíamos, no conocíamos los detalles, los nombres propios, pero siempre lo supimos. Como también sabemos que un programa de gobierno no pasa por ahí. No estamos en contra de Macri porque tiene guita en Panamá, estamos en contra de Macri porque gobierna para que los de arriba la derramen y cuando se está por derramar viene un vivo como Macri y se toma un trago.

Kirchner pateó el vaso, no era ni más limpio, ni más cristiano ni más puro que nadie, pero les pateó el vaso. Y hoy, cuando dirigentes y ciudadanos puteen a López, a De Vido, a Cristina o a Néstor, recordemos que todos, absolutamente todos los que no son macristas, hoy son compañeros. Sino, no volvemos más.