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No parece exagerado decirque fue un lunes negro para la democracia argentina. Cercar el Monumento a la Bandera un 20 de Junio, resultaba inconcebible. Pero no era solo eso lo que ocurrió. Porque desde temprano la ciudad de Rosario estuvo militarizada con infinidad de policías y gendarmes formando barreras humanas precediendo las vallas que impedían el paso a 300 metros de distancia del Monumento a la Bandera.

Pero la cosa no terminó ahí, porque para montar su acostumbrado y mediocre show para las cámaras, la seguridad a cargo, permitió el acceso previo cacheo a militantes de paladar negro de la troupe de la alegría y a niños que como todos los años “prometen” amar y proteger a la bandera, desde su niñez e inocencia.

No obstante el climax del cinismo fellinesco tuvo lugar cuando mientras Macri hablaba de “como dicen en el campo, juntos podemos mas” y de combatir la corrupción. SI, MACRI HABLABA DE COMBATIR LA CORRRUPCIÓN arengando a los pequeños alumnos a corear su slogan PARTIDARIO de campaña “SI, SE PUEDE:::” a 300 metros de ese lugar la gendarmería reprimía a palo limpio a los ciudadanos que intentaban acercarse al monumento para hacerle saber al “Pequeño Dictador” que el pueblo argentino está pasando hambre merced a los tarifazos y la política de hambre que empobrece para llegar a la “pobreza cero”, que triplica la inflación para combatirla, que promueve la bicicleta financiera para fortalecer la industria y que despide trabajadores para generar empleo.

Esto pasó en la argentina y lamentablemente quedará como una mancha negra en la historia de la democracia argentina. Ni lo os peores dictadores, genocidas y miserables no se atrevieron a tanto, pero #MacriLoHizo como viene haciendo todo, con la misma caradurez e inconsciencia de lo caro que tendrá que pagar, por haber convertido a la argentina en un antro para fiestitas privadas, de el y toda su corte de delincuentes.

Daniel Arce