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Oculta en la carta de la productora de cerdos cordobesa, se expresan dos grandes verdades, confesas de manera implícita e inconsciente que trascienden el gesto desesperado de una mujer trabajadora que al igual que millones de argentinos, se encuentra desesperada y menospreciada en su inteligencia, por un gobierno que accedió al poder con su apoyo activo, al grado de haber sido candidata de #Cambiemos.
carta
El primer mensaje claro y contundente a todos los argentinos, explícito en el pedido de ayuda al presidente, ES UN GRITO DE ALERTA que da por tierra con ese mito narcisista argentino, repetido de manera brutalmente inconsciente por millones de personas a las que deberíamos tender un manto de piedad ante su ignorancia supina al pontificar, “Yo no le debo nada al gobierno, todo lo que tengo lo hice con mi esfuerzo” 

Durante su presidencia, Cristina Fernandez de Kirchner repitió muchas veces en esas vituperadas y demonizadas cadenas nacionales que “el desarrollo económico de cualquier persona, solo es viable cuando hay un Estado que genera las condiciones para que el esfuerzo fructifique” está claro que el Gobierno de la alegría, cambió diametralmente las reglas económicas y las relaciones de fuerza entre los que viven de su trabajo y los que rapiñan con la especulación, volcando la balanza de manera pornográfica hacia estos últimos.

carta a Macri

Y el segundo mensaje que refuerza todo lo expresado en el primer párrafo, está encerrado en una palabra textual “CONTINUAR” La cual no deja dudas que a pesar de las dificultades confesas, pudo “tener a los empleados en blanco” y alguna rentabilidad que hizo no solo sustentable su emprendimiento, sino que le permitió “soñar” con “convertirse en una gran productora”. O sea quepasó de una expectativa maravillosa de crecimiento (la cual requería sin dudas de algunos ajustes económicos del gobierno y tal vez algunos propios) a un horizonte de desesperación, debido a las medidas de corte monetarista y restrictivas aplicadas por Macri y su pandilla.CARTA A MACRI DE LUCIANA BOSSA

No vale burlarse de la desgracia o falta de profundidad en el análisis de las propuestas de un gobierno que en campaña se caracterizó por prometer lo que hizo pero con la bajeza de negar los resultados de sus promesas. Y en el peor de los casos, prometiendo dos cosas diferentes respecto de un mismo tema. Era muy comun charlar con la gente durante la campaña, por ejemplo respecto de las retenciones y escuchar que algunos decían que las mantendría, otros decían que las reduciría y otros que las eliminaría. Lo que evidenciaba diferentes propuestas por diferentes canales astutamente dirigidos, para que los votantes escucharan lo que querían oír. Y todo prolijamente cobijado bajo la palabrita mágica “#Cambio”.

 

Ciertamente nuestra vida ha cambiado y mucho para el lado de la tristeza, la pobreza y en casos extremos hacia la desgracia y la desesperación, tal como expone crudamente la carta de Luciana Bossa, quien como otros millones de argentinos, deberían reconocer en un gesto de grandeza, que cuando la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner pronunció su célebre frase “La Patria es el Otro” ESE OTRO ERAN ELLOS MISMOS QUE CREYERON QUE LA PATRIA COMENZABA Y TERMINABA EN SU PROPIO OMBLIGO.

Daniel Arce