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ROSARIO

Desde hace siete meses, el Ministerio de Salud de la Nación no envía las cajas de leche en polvo que los centros de salud entregan a sus pacientes embarazadas y los niños de hasta dos años. Si bien la provincia intentó suplir la carencia, en algunos barrios se interrumpió hace seis meses la distribución de este refuerzo nutricional destinado a las familias más vulnerables.

“No conocemos los motivos, pero los centros de salud dejaron de recibir las cajas de leche en polvo común que llegaban desde la Dirección de Maternidad e Infancia”, reconoció el director de Centros de Salud del municipio, Fernando Vignoni.
La entrega de leche en polvo común en centros de salud se realiza desde hace décadas como parte de los servicios de control para embarazadas y niños menores de dos años, y a manera de refuerzo nutricional para familias consideradas vulnerables. El programa depende del Ministerio de Salud de la Nación, encargado de centralizar la compra de leche y distribuirla en las provincias.

En la página web de la cartera que comanda Jorge Lemus, se explica que el plan materno infantil es “un programa universal. Eso significa que asiste a todos. La puerta de entrada es el Centro de Salud más cercano a su domicilio”.
Y se advierte que “los niños y niñas reciben gratuitamente leche en polvo fortificada con hierro si el médico del centro de salud estima que su salud lo requiere. En otras palabras, la leche que distribuye el Ministerio de Salud se entrega únicamente a quienes concurren al control médico y sólo si el médico detecta una deficiencia nutricional”.

Para las familias que concurren a los dispensarios públicos, el acceso a este programa “es un derecho”, destacó el director de centros de salud del municipio. El beneficio alcanza a embarazadas, niños de 6 meses a dos años y niños mayores de dos años de bajo peso, de acuerdo al criterio médico.

Mensualmente, los centros de salud del municipio distribuyen unos 21 mil kilos de leche en polvo entre las mujeres y los niños que cumplen sus controles médicos. De una cantidad similar, estiman, disponen los centros de salud que dependen de la provincia.
En falta. Sin embargo, la última remesa de leche en polvo que envió el gobierno nacional llegó en noviembre pasado. Y si bien el Ministerio de Salud provincial realizó compras parciales, no fueron suficientes.

Vignoni explicó que “hace siete meses que Nación no está entregando leche en polvo. Los meses de febrero y marzo la provincia envió un remanente, pero no alcanzó a cubrir la cantidad de kilos que se necesitan en Rosario. El mes pasado, la provincia empezó a hacer gestiones para concretar compras mayores que esperamos recibir en estas semanas”, indicó.

Merced a una ingeniería de priorizar las situaciones de mayor vulnerabilidad, en algunos barrios la entrega de leche del programa materno infantil se discontinuó recién hace 60 días, otros llevan ya seis meses sin posibilidad de distribuir el suplemento alimentario.
Por cientos. Hasta hace dos meses, en el centro de salud “Villa Corrientes”, de Amenábar al 1300, unas doscientas personas retiraban mensualmente las cajas de leche que se asignaban de acuerdo a las edades de los chicos: a los más pequeños les correspondía un kilo cada quince días, a los más grandes uno por mes.

“Cuando empezó a faltar leche, decidimos estirar las entregas. Pero hace dos meses que no nos queda ni una caja”, comentó esta semana el personal del centro asistencial que depende del Ministerio de Salud de la provincia. Y si bien los profesionales advirtieron que en otras oportunidades en que se había retrasado la entrega de leche porque hubo problemas con las licitaciones, nunca llegaron a quedarse sin stock durante tanto tiempo.
Mientras tanto, la demanda crece. “Las mamás vienen y preguntan por la leche; para los chicos de estas familias es un beneficio importante”, aseguraron desde el centro de salud.
Las últimas cajas de leche llegaron hace seis meses al centro de salud municipal San Marcelino Champagnat.

“Ahora nos prometieron un nuevo envío, así que esperamos este mes volver a entregar”, explicaron los médicos. El dispensario de Castellanos al 3900 recibía unos 900 kilos por mes para sus pacientes.
“Tenemos mucha población infantil y todos los días alguien pregunta por la entrega de leche. No recordamos un período tan largo sin repartir leche, pero confiamos en que se resuelva pronto”, concluyeron.