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Mientras tanto, en el país real que está muy lejos de los viajes a Estados Unidos pagados por ONG`s, si Messi deja el caprichito de pegar el portazo o no de la selección, de la abogada hot y no sé qué sarta de “noticias” que nos imponen 24 hs. en la cadena nacional de la alegría, nos golpea la diferencia que existe entre esa realidad impostada de brillos, bailes y alegría, contra lo que viven los argentinos tierra adentro que tienen que pagar con su vida la inoperancia de un gobierno que está más ocupado en echar culpas que de ocuparse de su gente. La pequeña Rosalba Sosa, de tan sólo 10 años, de la localidad de “El Recodo”, provincia de San Luis murió de frío. Si. De frío.

El forense dictaminó que falleció por bronco aspiración. Los policías de Villa La Quebrada, toman conocimiento de una urgencia en una precaria casa ubicada a la altura del km 96 de la Ruta Provincial 146, una niña que prácticamente no tenía signos vitales. Al acudir deciden trasladarla inmediatamente al hospital más cercano, pero ya llega sin vida.

Se inicia una investigación. Como resultado, la niña es una más de 7 hermanos, que se quedó en la casa del papá a dormir, y pasó la noche en un colchón tirado en el piso. Las bajas temperaturas reinantes, sumado a la precariedad en las que descansaba son circunstancias que la Policía observó desde el mismo momento que inspeccionó el domicilio.

Sin calefacción, con ropitas que no eran suficientes para ahuyentar el frío reinante, el cuerpito que no tenía la nutrición necesaria tampoco no pudo con su humanidad. Falleció.

Quién se hace cargo? Quién se pone al hombro la titánica tarea de que no existan más finales trágicos como el que le tocó a Rosalba? Y la indignación colectiva dónde está?

Patty Mariño Issler