Compartir:

Dos noticias que pasaron desapercibidas, ocultas por la cobertura persecutoria de funcionarios del gobierno anterior, despejan toda duda respecto a la posibilidad y facilidad, tanto de fraguar los votos como de violar con una simple aplicación el Mandato Constitucional del Voto Secreto con la “boleta única electrónica” la cual fué utilizada en algunos Distritos en los que curiosamente, Macri obtuvo una brecha muy considerable a su favor.

En primer término es menester mencionar el sobreseimiento a Joaquín Sorianello quien hizo una denuncia pública diez dias antes de las elecciones de 2015 en la Ciudad de Buenos Aires, lo que le valió una denuncia penal por parte del hoy Gobierno de la Alegría y la Unidad de los Argentinos. Fieles a su Modus Operandi, los cruzados de la honestidad valiéndose de su brazo judicial y su infalible Policía Metropolitana, allanaron su vivienda y le incautaron todos los equipos electrónicos e informáticos, los cuales valga la aclaración eran sus herramientas laborales.

El dia 1 de Agosto de 2016 la Justicia confirmó su sobreseimiento e incluso reconoció su accionar para poner en evidencia que se trataba de un sistema “vago y que podía ser vulnerado con facilidad”.

El dictamen fue emitido por la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas número 7. En diálogo con Política Argentina, Sorianello destacó que “lo interesante, más allá de la situación que viví, es que empiece a haber jurisprudencia sobre lo que se llama hacking ético, para avisar sobre la vulnerabilidad de un sistema”. El programador señaló que el tema “se silenció totalmente, la gente fue a votar con total tranquilidad”, pese a que él había detectado una falla seria en el sistema, por la cual “se podían enviar resultados falsos”..

A esto se le suma una demostración en vivo y en directo, del Programador Javier Smaldone quien en el Plenario de Comisiones, demostró como “con un celular de $2.000” podía ser violado el secreto del voto, amparado por la Constitución Nacional.


Con pruebas fehacientes como las expuestas, es licito plantearse como mínimo una duda razonable sobre la legitimidad del Presidente Mauricio Macri, quien hasta ahora, solo ha demostrado estar mas sucio que una papa y donde intentó poner su dedito acusatorio, solo le saltó a la cara el pus propio y de su propia tropa. Y que por motivos poco claros (hasta ahora) impulsa de manera desesperada el FRAUDULENTO SISTEMA DEL VOTO ÚNICO ELECTRÓNICO EN TODO EL PAÍS.

Daniel Arce