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El acto del presidente y la gobernadora no terminó bien en el barrio ubicado en el oeste marplatense. Los mandatarios hablaron poco, entre gritos de apoyo y abucheo, y se retiraron rápidamente del lugar, mientras varios vecinos se cruzaban con la policía y con algunos gremialistas.

Minutos antes de la llegada de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal al barrio Belisario Roldán, manifestantes de la organización Votamos Luchar denunciaron una represión policial al intentar llegar a la plaza en la que se realizó el breve acto gubernamental. Los incidentes previos a losdiscursos brindados por ambos mandatarios, terminaron por transformarse en la antesala de una caótica salida del presidente y la gobernadora del lugar: envueltos en gritos y con una barrera de defensa compuesta por integrantes de la UTA y de la Uocra, los líderes del PRO se subieron rápidamente a sus vehículos y aceleraron a fondo en su retirada.

Aunque al llegar, tanto Macri como Vidal se tomaron unos segundos para saludar a la gente que sí se manifestaba en su favor, con carteles y cantos de apoyo; segundos después de finalizar sus alocuciones, los mandatarios se movieron velozmente rumbo a la calle de salida.

La partida de ambos no pasó desapercibida para el numeroso grupo de personas que desde varios minutos antes, cuestionaba la presencia de los mandatarios. Todo terminó en un tumulto generalizado, con el automóvil presidencial y el rodado que trasladaba a la gobernadora rodeado de manifestantes, algunos de los cuales golpearon a los vehículos que operaban como escoltas, los últimos en retirarse.

Apenas unos instantes después de que Macri, Vidal y Arroyo se fueran del lugar, comenzaron a producirse ciertos cruces entre vecinos del barrio, integrantes de Votamos Luchar que habían logrado llegar al barrio, la policía y varios miembros de los mencionados sindicatos, que defendían a Cambiemos. La trifulca duró varios minutos, con los protagonistas gritándose entre sí, hasta que las fuerzas de seguridad lograron descomprimir la situación y la zona quedó vacía de gente.