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ESCÁNDALO! Este último sábado, 1º de octubre, se vivió un hecho insólito en Tecnópolis. Según denuncia en su blog la ex 678 Mariana Moyano, durante dos horas, los funcionarios del Ministerio de Educación hicieron abrir las puertas de Tecnópolis de 10 a 12 para uso exclusivo de lxs hijxs de quienes tienen cargos políticos en esa cartera. Para que lxs niñxs de los funcionarios pudieran divertirse y pasar una mañana agradable sin “otra gente”  se hizo trabajar dos horas de más a los empleados de la feria; el jueves y el viernes mantuvieron cerrados varios sectores para que estuvieran a punto especialmente para ellos y armaron espacios que luego de ser usados por sus hijxs fueron desarmados.

Éticamente es un espanto, pero desde el código penal esto tiene un nombre: se llama peculado y es un delito.

“Se cansaron de burlarse, de reírse, de estigmatizar. “Negrópolis” le pusieron en las redes. Y así, construyeron un imaginario en cual los “negros”, los “pobres”, los “kukas planeros” eran los visitantes asiduos de ese Tecnópolis, que en sus cabezas, era una especie de reducto de peronistas feos y sucios. Puro prejuicio. Y quedó claro cuando el propio Ministro Hernán Lombardi reconoció que jamás había pisado el predio y se mostró conforme con lo que vio cuando lo visitó por primera vez el 29 de noviembre de 2015.” Dice muy acertadamente Mariana en el escrito.

Ahora, que “les pertenece”, parece que lo descubrieron, lo conocieron y les gustó. Es más, Macri ya lleva realizados dos eventos en el lugar. Y hasta ahí venía bárbaro, está para que se use. Pero eso fue hasta el sábado, donde derraparon.

Habitualmente, sábados y domingos Tecnópòlis abre sus puertas al público en general a las 11 de la mañana. Por lo que este sábado en cuestión, los empleados del lugar debieron llegar dos horas antes a su trabajo, y durante una hora, los ciudadanos comunes debieron esperar afuera, con la ñata contra el vidrio, esperando que los hijos de los funcionarios terminaran de divertirse solitos, no sea cosa que se mezclen (puaj)

Entre los asistentes estaban: el mismísimo Ministro de Educación y Deportes de la Nación, Esteban Bullrich; el jefe de Gabinete de esa cartera, Diego Marías; el director Nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado, dependiente de la secretaría de Políticas Universitarias, Pablo Domenechini; el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister; y el propietario de la productora que construyó el galpón del Ministerio de Educación en Tecnópolis.

También se dispuso para los visitantes V.I.P. un cattering, obviamente muy diferente al “sanguche” de milanga con que suelen agasajar a las escuelas que los visitan durante la semana.

Como ejemplo, hay un espacio denominado ¿CUÁNTO MIDO? en el cual los chicos pasan, y dejan escrito con marcadores su altura y su nombre. Bien, para que los chiquitos hijos de los funcionarios “no se mezclen con las chusma” hicieron días antes tapar con una franja blanca todo lo escrito por los visitantes anteriores, así pudieron contar con un espacio prístino para dejar asentado su paso por el lugar. Para ello, desde el jueves el lugar estuvo cerrado para el público en general con trabajadores custodiando para que nadie ose mancillarlo.

Otro lugar que se creó especialmente para tal evento fue un Jardín de Infantes.

Uno de los proyectos que mencionan las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación como uno de sus pilares es el llamado “3000 jardines” (ahora bautizado Universalización de la escuela inicial y obligatoriedad de la sala de 3 años), que comanda Ezequiel Christie Newbery, un ex CEO de la tabacalera Phillip Morris que actualmente se desempeña en el Estado como subsecretario de Gestión Educativa. Hasta ahora no han construido ningún jardín pero obligaron a los empleados de Tecnópolis a que hubiese uno instalado en el predio para este sábado 1 de octubre por la mañana cuando los funcionarios visitas en el lugar. Es necesario aclarar que este prototipo de jardín de infantes fue construido sólo para el fin de ser visitado por los funcionarios y sus hijos el sábado 1 de octubre porque no estaba ni disponible ni finalizado antes.

Es otra más de las “puestas en escena” a las que ya, lamentablemente, nos estamos acostumbrando en el gobierno de Macri.

Es un delito y está tipificado en el código penal

Un argumento para justificar la merma –de boca de los tecnócratas neoliberales- podría ser el ahorro en lo que algunos pueden considerar gastos superfluos del Estado. Pues bien, si esto es así, ¿cómo se le llama cerrar un predio público para uso privado de funcionarios, elaborar y financiar un catering especial para los hijxs del personal jerárquico y utilizar lo que ellos suelen llamar “recursos humanos” del Estado para ponerlos al servicio de la diversión de unos 50 hijos de autoridades de un Ministerio?

Esto en el código penal está tipificado en el artículo 261, se llama peculado y está descripto así: tomar indebidamente del péculo ajeno cuando el sujeto activo es un funcionario público; usar fondos públicos para otro destino que el originario; malversar caudales públicos. También puede hablarse de abuso de autoridad.

Y tiene una reclusión de prisión de 2 a 10 años más la inhabilitación perpetua y absoluta.

Esperamos urgente reacción legal de los representantes genuinos del pueblo argentino.

Fuente: Mariana Moyano