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Cuando uno cree que ya no se puede ser mas necio y granuja, ahí llegan las huestes de la alegría y el #Cambio y vaya si pueden!. En esta oportunidad, la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, subió a su página de facebook, el video de una vecina que casualmente es homónima de la Gobernadora y que al verla uno exclamó ¡Por fin no pusieron actores berretas! pero poco duró la alegría ya que si bien la observación respecto de la legitimidad de la feliz adjudicataria de la vivienda es veraz, se conoció en las últimas horas debido a la protesta de los propios vecinos de Sierras Bayas quienes salieron a denunciar públicamente, que la entrega de la vivienda en cuestión data del año 2015 y fue realizada por el gobierno anterior.

La vecina fue engañada. Según pudo reconstruir este diario con testimonios de allegados, días atrás le tocó el timbre el arquitecto de la casa donde ella vive desde abril del año pasado. Eran cerca de las 14 horas. Le pidió si le podían hacer unas preguntas frente a cámara: “Una encuesta grabada”. Le preguntaron si estaba conforme con la casa, cuántas habitaciones tenía, si le gustaba el barrio. Ella manifestó que por tener 30 años, estaba feliz de lograr su casa propia. Al finalizar, el hombre le dice a modo de chiste: “Fijate que vas a salir por Canal 13”. A lo que ella le responde: “No, no, salir en los medios no. Te grabé la encuesta porque eran las preguntas que necesitabas, pero no quiero salir en los medios”. Después se fue enterando de que el video había sido subido de manera oficial, a medida que se multiplicaban los “etiquetados” de gente conocida en redes sociales. Lamentablemente para ella, le siguieron insultos y críticas de personas que viven en esa zona del centro bonaerense y que conocían que vive allí hace un año, por haber participado de ese spot publicitario. Un falso anuncio de marketing del que ella no fue parte.

Estos pasos de comedia, diagramados para una teórica platea fidelizada mediante el monstruoso sistema mediático Goebbeliano, comienzan a trastabillar merced al contraste percibido por la sociedad, entre el relato al estilo Saint Exupery en donde las fantasías mas alocadas se convierten en reales en la conciencia del interlocutor, con una realidad palpable en la que todo se derrumba día tras día.