Compartir:

Mauro de Federico quien fuera, junto al Gato Sylvestre uno de los dos periodistas espiados del grupo Indalo, publicó en el día de hoy en el periódico que dirige, Ambito Financiero:

Pericias realizadas por expertos en informática lograron vincular el IP de las computadoras desde donde surgieron los hackeos de sus cuentas personales con la compañía PRIMA SA, que es una de las tantas pertenecientes al grupo Clarín.

Dicha compañía, fue beneficiada en el año 20111 por Mauricio Macri en su calidad de jefe del gobierno porteño con la provisión de las netbooks para las escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires.

Por otra parte, diputados pertenecientes a diferentes bloques opositores elevaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo a fin de determinar una eventual responsabilidad en el gravísimo hechi de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia, antes conocida como SIDE).
El gobierno también confirmó que presentarán una denuncia a fin de que investigue la justicia y se hará al mismo tiempo una investigación interna en la AFI.

La diputada Cecilia Moreau, del Frente Renovador, presentó un proyecto de resolución solicitando que el Poder Ejecutivo informe “si ha tomado conocimiento de la información difundida a través de los medios sobre la intercepción de los correos electrónicos y comunicaciones de Sylvestre y Federico” y “si hay indicios que puedan hacer suponer la intervención por parte de los organismos nacionales de inteligencia en la realización de escuchas, intercepciones de correos, WhatsApp y seguimientos ilegales a periodistas, políticos, magistrados y empresarios”. También firmaron la iniciativa Felipe Solá, Facundo Moyano, Victoria Donda y Ana Carolina Gaillard.

Asimismo, la diputada nacional María Teresa García, del Frente para la Victoria, junto al titular del bloque, Héctor Recalde, elevó una nota al titular de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia, Juan Carlos Marino, para que realice una investigación de oficio por la denuncia pública de espionaje ilegal contra los periodistas del Grupo Indalo.-

Patty Mariño Issler