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En febrero de este año, luego de la primer ola de despidos de empleados estatales, el jefe de gabinete, Marcos Peña y el ministro de trabajo, Jorge Triaca, justificaban los despidos en la administración pública argumentando que había que fortalecer al estado eliminando la precarización, la sobrepoblación y la “Grasa Militante” de los empleos públicos. Hablaban de la “pesada herencia” y también una de una política que fortalezca al empleo público a través de concursos y convocatoria abierta.

Pues bien, tan sólo 7 meses después, quedó demostrado que todo esto es otro chamuyo más del macrismo, ya que el gobierno nacional aumentó la dotación con personal propio en junio con relación a mayo.

Los datos emanan del mismísimo Ministerio de Trabajo, que reveló que en junio de este año hay 80 mil empleados públicos más que hace un año, teniendo en cuenta los tres niveles: nacional, provincial y municipal.

En el período de 12 meses, el Estado nacional tiene 17.793 empleados más (un 2.5%), las provincias 48.992 (2.2%) y los municipios 14.000 (3.3%)

O sea, otra mentira que se golpea de bruces con la realidad.-

Patty Mariño Issler