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Como ya es habitual en esta nueva gestión de Macri, el subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agroindustria, Hugo Rossi, cumplió a rajatabla la orden de echar arbitrariamente a trabajadores.
Le tocó a Yamila Buryeile el pasado 26 de septiembre, y fue anoticiada por su jefe, la excusa esgrimida fue haberse sacado una foto con el ex gobernador y el actual senador por Santiago del Estero, el otrora kirchnerista Gerardo Zamora.

“La foto no cayó bien arriba”, le habría dicho. La imagen de la discordia, fue en el transcurso de una actividad de la CFE (confederación gral. económica) en Santiago del Estero, y a la que la trabajadora despedida había asistido con el permiso del mismo Rossi.

“Me tuve que pedir el día y me saqué la foto con Zamora porque me regaló un poncho, pero a los pocos días mi jefe me citó y me dijo que no había caído bien arriba”

A los pocos días de esta incómoda charla, el responsable de Recursos Humanos, le comunicó la inmediata desvinculación a pesar de que tenía contrato firme hasta diciembre. Desde ese instante le impidieron el ingreso a la oficina, por lo que no pudo siquiera retirar sus pertenencias o despedirse de sus compañeros.

“Yo voté a Cambiemos pero me doy cuenta que son una mierda”, asevera. Incluso, distingue a los funcionarios que precedieron a los radicales: “Eran de La Cámpora y te invitaban a repartir volantes pero te respetaban si no querías hacerlo porque, por lo menos, eran más persona”.

Ahora, se arrepiente de la felicidad y fidelidad con que recibió a la nueva conducción, ya que ella era una de las encargadas de “marcar” a los que se identificaban con el kirchnerismo, aunque no puede asegurar cuantos de ellos se quedaron sin trabajo.

“Echaban gente porque no les gustaba su cara o lo que ellos llaman su performance”, indica, y advierte que dentro del ministerio rondan el silencio y el temor entre los empleados.