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Vanas fueron las batallas y persecuciones por parte de taxistas a conductores de UBER, llevadas adelante  desde el 12 de Abril de este año, cuando la empresa transnacional comenzó a operar en Argentina, ya que en el día de ayer, el juez de instrucción Luis Zelaya desestimó las denuncias de los taxistas contra 33 conductores de UBER por los delitos de “entorpecimiento del transporte, desobediencia, competencia desleal, instigación a cometer delitos y asociación ilícita” El Juez declaró la denuncia como improcedente, por ser delitos inexistentes y que solamente se trata de un intento de resolver “un entuerto netamente comercial” por la vía penal.

El núcleo del fallo radica en que para el Juez, UBER es una “actividad comercial lícita” y que el proceso legal se trata más de “la disconformidad de los denunciantes con la aparición de un competidor comercial”.El juez determinó que si bien UBER podría generar fallas administrativas o de tránsito pero no por ello son delitos. Y agregó que no se trata de un entorpecimiento al transporte, sino una suma a la oferta del mismo y además es una asociación legítima.

En el fallo aclaró que no se observa que la vida cotidiana de los porteños hayan sufrido alteraciones en la regularidad y eficiencia del servicio público de transporte individual de pasajeros ni cualquier otro.

El fallo del juez será apelado por los abogados que representan al gremio taxista y el tema pasará a otra etapa del proceso en la sala V de la Cámara del Crimen argentina.