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En un brillante discurso de Máximo Kirchner en el cual fue imposible no ver a su padre reflejado en gestos, chistes y frases muy profundas y conceptuales que contrastaron de manera determinante los estilos de gobierno, de cara a la gente o “cuando te miran con la nuca”. Tampoco estuvieron ausentes en sus palabras, los muchachos de Clarín cuando dijo frases como “Para que te inviten a esos programas, tenés que mover el rabo con docilidad, dar la patita y hacer el muertito… porque o sino te estigmatizan y acá vocación de mascota no hay” “Ahora sabemos que es posible una Argentina justa, libre, soberana y capaz de ser vivida con intensidad para poder transformarla”. Lo que quedó retratado como una verdad Bíblica fue el cantito Kirchnerista típico “Nestor no se murió…” Porque escucharlo hablar a Máximo es la prueba irrefutable de tal afirmación