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La difamaron, la odiaron y la odian hasta el paroxismo, la persiguen, la insultan, pero nada parece funcionar. Ayer se pudo observar una postal nítida de todo eso. Pusieron todo un batallón de mas de 3.500 almas de Policías, Gendarmes, Prefectos, Francotiradores y Fuerzas antimotines. para aislar a Cristina de su pueblo. Pero no pudieron, hay algo demasiado grande que las pequeñas almas no alcanzan a comprender. Hay un fuego encendido en lo mas profundo de los corazones de millones de Argentinos. Intentar definirlo, es como describir el gusto de un chocolate. Lo llamamos “Kirchnerismo” pero es mucho mas que una fuerza política, es una pasión, un sueño compartido, un milagro que se hizo carne ante nuestra mirada. Un huracán de sueños que dimos en llamar Nestor y Cristina. Nada, eso.