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En medio de la vorágine que fue la última sesión en la Cámara de este último miércoles, casi que pasó desapercibida la votación de un proyecto que fue presentado por los senadores Guillermo Pereyra (MPN) y Nancy González (PJ-FpV). Fueron 33 los senadores que votaron favor.

La norma, establecía un cupo de discapacidad para privados, que consiste en que las empresas privadas deben incluir en la nómina a trabajadores con capacidades diferentes, cosa que ya sucede en la administración pública.

Votaron en contra los senadores Federico Pinedo, Marta Varela, Laura Rodriguez Machado, Luis Naidenoff, Ernesto Martinez, Silvia Giacoppo, Elias de Perez, Julio Cobos, Juan Carlos Marino y Pedro Braillard y también el senador Juan Carlos Romero del bloque Justicialista 8 de Octubre, también votó de manera negativa.

La intención de esta medida es garantizar fehacientemente la igualdad de oportunidades y de trato, y profundiza la ley 22.431 de discapacidad, que prevee lo mismo para el sector público nacional y alcanzaría a las empresas privadas que brinden servicios públicos.

En cuanto a los porcentajes, se deberán ir cumpliendo en la medida en que se vayan generando nuevos puestos de trabajo, si no cumplieran las empresas se considerará discriminación en el empleo o en la ocupación, y se penalizará bajo los términos de la ley 25.212 del Pacto Federal de Trabajo.

Por otra parte, sobre tablas se aprobó un proyecto para que las personas con discapacidad tengan acceso gratuito a los espectáculos públicos de carácter artístico, cultural, deportivo, recreativo y turístico que se realicen en dependencias del Gobierno nacional.

Patty Mariño Issler