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Parece que la confianza no es una de las características del nuevo presidente estadounidense. Y la de su hijo tampoco. No confían en sus propias mujeres. Se conocieron en horas de ayer divertidas fotos del nuevo mandatario “pispiando” qué votaba su mujer, no sea cosa que se le ocurra votar a la Hillary. Y a su hijo en calcada situación. La reacción de twitter no tardó en llegar.