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Massa, fiel a su costumbre, lee los diarios a la mañana y después sale a hacer declaraciones acordes al tema del día. Ahora, en línea con el triunfante Donald Trump, decidió subirse a la ola discriminatoria que atraviesa el mundo.

Declaró que los inmigrantes que delinquen deben ser deportados luego de su condena. Y por las dudas, se atajó diciendo que no lo van a correr con eso de la xenofobia, ya que sus padres son extranjeros (a mi me suena a “tengo un amigo gay”) De todas maneras, la deportación de inmigrantes está enraizada muy profundamente en el racismo, ya que señalan al inmigrante como el responsable de la suba de los índices de delincuencia.

Y después lanzó una afirmación totalmente fuera de toda lógica: “si se libera a delincuentes con antecedentes, cualquier esfuerzo de los jueces cae en saco roto”. Pero, es una total incongruencia, ya que son esos mismos jueces de los que habla los que toman la decisión de liberar No se trata de otra figura, ni el poder político, ni el fiscal. Sino que es la decisión de un magistrado.

Patty Mariño Issler