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Mientras que la Argentina se cae en una crisis más y más profunda, tanto política, social y económica, que ya habíamos olvidado después de 12 años de kirchnerismo, Con mucho miedo de la real posibilidad de un estallido social, que hoy se está empezando a pergreñar con una multitudinaria movilización de movimientos sociales más la CGT exigiendo al gobierno que no vete la Ley de Emergencia Social, entre otras cosas.

Y el gobierno, que no estaría teniendo mucha idea de como solucionar esta hecatombe, lo único que se le ocurre es lo que viene haciendo desde que asumió: circo judicial y mediático. Y esta es una de las muestras más claras.

El fiscal Jorge Di Lello por un supuesto caso de defraudación al Estado Nacional por 61 millones de pesos imputó a la mamá de la presidenta mandato cumplido Cristina Fernandez de Kircher , esto es lo que salió en todos los titulares de los medios del monopolio, hasta el hartazgo, más en las redes sociales con flyers sumamente ofensivos para la figura de una señora de 80 años, cuyo pecado primordial es ser la madre de Cristina, pero lo que no te cuentan es que también imputaron en el mismo caso a los directivos de Correo Argentino que firmaron convenios con la cooperativa “El Aldabón” (a la que pertenece la señora Olga Whilhem) entre los que se encuentra, mire usted qué casualidad, el padre de nuestro presidente, el señor Franco Macri.

Según figura en el dictamen, el fiscal imputó a los responsables de la cooperativa y sus integrantes, Fotios Cunturis y Ofelia Wilhelm, y a “los directivos y/o funcionarios del Correo Argentino que tuvieron participación en la celebración de los diferentes convenios entre la mencionado cooperativa y el órgano estatal”.

Recordemos que el Correo Argentino fue transformado en una Sociedad Anónima en el año 1993 hasta el año 2003, y cedida en concesión al grupo SOCMA perteneciente a la familia Macri, por el entonces presidente Carlos Saul Menem, dejando como resultado un Correo vacío y con una deuda de 5.000 millones que fue absorbida por el estado para evitar su disolución, cuando un tal Nestor Kirchner decidió que volviera a manos del Estado ya que era un servicio esencial en la vida de todos los argentinos.

Humo, humo y más humo. Nos siguen tomando por boludos. Nuestra tarea es soplar el humo, que la realidad llegue cada vez a más argentinos.-

Patty Mariño Issler