Por regla general, los discursos presidenciales, tienen la característica fundamental, de encontrarse totalmente desconectado de la realidad, sin siquiera tener en cuenta cualquier mínimo interés común de la ciudadanía y como ya es una constante, el mismo gira alrededor de agradecimientos por la comprensión que traen aparejados pedidos de esfuerzos y comprensiones, cada vez mayores, en pos de una entelequia abstracta, que supuestamente nos conducirá a un futuro de prosperidad, felicidad y armonía, despreciando la apreciación de millones de argentinos que advertimos estar avanzando en la dirección contraria. Pues bien, esa desconexión, ese cinismo, esa naturalidad para cagarse en la sociedad toda, en la Constitución Nacional, ergo en las Instituciones, tiene un nombre y nosotros lo hacemos público con todas las letras y la responsabilidad que nos cabe. ESTAMOS GOBERNADOS POR PSICÓPATAS.