CRÓNICA ANUNCIADA DE UNAS NAVIDADES FURIOSAS – POR [GRACIELA CHEONG]

Cualquier parecido con TU realidad, no es pura coincidencia

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Me llama mi mamá para decirme que tenga cuidado con lo que escribo en el Facebook porque están investigando todo y van a venir a cagarme a palos y a meterme presa, en ese orden.
Que me cuide, porque siempre fui una deslenguada.

Uno de esos contactos fachos que han zafado del exterminio post represión me escribe para mandarme a leer la ley previsional. Ya la leí, [email protected], la leí tres veces, y sigue siendo un afano.
Me voy a comprar un par de vinos al kiosco y me tiento con tres cervezas, dos Doctor Lemon y un Campari. Mi vecina, que está comprando Levité de pomelo, me mira con suspicacia y susurra “parece que estás por chupar lindo” 

Ojalá que vos también,hermana, le respondo y le hago el gesto universal del pete. Se horroriza. Murmura algo sobre poco femenina, pero ya no la escucho. Estoy mirando como tres perrazos acorralan a una perrita que llora y les tira tarascones, porque no quiere. Dejo la bolsa y me les voy al humo al grito dé”fuera, mierda, fuera”
La misma vecina sonríe socarrona,y me dice castradora, que qué tengo contra el sexo.
Consentido, nada, soreta.

Mi teléfono parece haber enloquecido,salta , vibra y echa humo. Tienes 342 mensajes. Son 341 cadenas de bendiciones navideñas y una publicidad.También navideña, por supuesto.
Un repartidor de gaseosas me toca un bocinazo Mamita me dice.Mamita. No soy tu mamá, engendro malabortado, si fuera tu mamá me ahorco con las trompas de Falopio, previa castración a tu progenitor biológico.

Entro a casa y mis perras,que siempre reaccionan como si no me hubieran visto en seis mesesк se me cruzan, tropiezo, piso el gato, me araña, lo puteo,me putea,me disculpo. Hacemos las paces.

El señor que vive conmigo está mirando la tele. Una señorita muy aseñorada dice que se robaron todo, que rompieron la plaza, que la tenemos que pagar entre todos, que se ha perdido el respeto, que las minorías violentas de siempre. Uff, carajo, como cuesta la sororidad. 

El señor que vive conmigo pregunta que vamos a comer. Le digo que como puede tener hambre, con toda la mierda que está tragando desde la pantalla. No me contesta y enfila para la heladera.
Me dejo caer en el sillón. Pienso en llamar a mis amigas. O en no llamar a nadie y acostarme a dormir hasta que pase año nuevo. El del 2034 digo.

Pero no.No me acuesto.Ni me callo. Ni me calmo. Porque está bien tener rabia si tenés que tener cuidado con lo que escribís, con lo que decís, con lo que pensàs. Está bien tener rabia si les importa más una plaza que miles de despedidos, de viejos estafados , de pibas violadas, de travas muertas por odio y desidia.
Está bien enojarse si un imbécil te grita mamita, a vos o a cualquier mujer.
Está bien enojarse y actuar. Lo que no está bien es dejarte adormecer, acallar, convencer de que así fue siempre y así será.

Que no te engañen, a los pavos les dan cognac…. antes de decapitarlos.

Graciela Cheong

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