Mientras el foco se centraba en las pizarras de las casas de cambio, las fluctuaciones del dólar originaban todo tipo de especulaciones. Pero otras cosas también estaban pasando.
En Resistencia, Chaco, la jueza Zunilda Niremperger denegó el pedido de la diputada y ex candidata a gobernadora Aída Ayala de eximición de prisión en la causa que se la acusa de jefa de una asociación ilícita para lavado de activos, por tanto, la Cámara será la encargada de definir si la legisladora de Cambiemos se quedará sin fueros para que pueda ir a prisión.
En su bloque, en la Cámara de Diputados de la Nación, hay una firme decisión de protegerla, pero esperan que al menos consiga un fallo favorable de Cámara, para de esa manera no llegar a la sesión sin haber agotado todas las instancias de apelación.
El kirchnerismo, y con algo menos de énfasis otros actores opositores recordaron trajeron a la memoria el pedido de prisión preventiva, por la posibilidad de una posible “obstrucción a la justicia” tal como la causa que puso tras las rejas al ex diputado Julio De Vido.
El foco de la causa está puesto en la empresa Pimp S.A., que según consta en pruebas aportadas por su sucesor en el municipio de la ciudad de Resistencia, Jorge Capitanich, que la empresa obtuvo ventajas excepcionales en su provisión de 21 camiones de basura para el municipio y su contratación por parte de la intendenta de ese momento Aída Ayala.
La Comisión de Asuntos Constitucionales volverá a reunirse dentro de 10 días, y le oficialismo con solo sentarse puede salvara, si logra impedir que la oposición junte los dos tercios necesarios para impedírselo. Un fallo de Cámara les daría el fundamento perfecto y hasta este miércoles algunos diputados hablaban de que si no le iba bien en esa instancia debería ir presa. La sesión sería en no más de dos meses.
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