Macri, no contento con celebrar este próximo 9 de julio el bicentenario de la Independencia de nuestra Patria, el sábado se reunirá en la ciudad de Tucumán con los 24 gobernadores de las provincias argentinas en la misma sala de la histórica Casa de Tucumán donde se firmara allá en 1816, y allí firmará junto con todos los mandatarios provinciales una nueva declaración de Independencia (no es raro? yo creí que ya éramos independientes)
La idea, según predica el gobierno, es que se vuelva a firmar para que esta vez si estén presentes los representantes de todo el territorio argentino, ya que en aquella oportunidad no se pudo lograr.
Respecto al texto en el que pondrán su rúbrica, se está aggiornando el original, será una versión más moderna y con algunos agregados. En lo personal me parece una barbaridad.
Según trascendió, al no expedirse la gente de Nación respecto de qué actividades se realizarían para la vigilia del 8 de julio, el gobernador Manzur invitó a todos los gobernadores a participar del concierto que se realizaría en la ciudad.
En fin, el dato “jugoso” es que históricamente, la plaza central de la ciudad de San Miguel de Tucumán tiene frondosos árboles de naranjas, muy añejos, y como sabemos, estacionalmente esta es la época donde los árboles están cargados de frutas. Bien, el coraje ante las muchedumbres airadas no es algo que caracterizaría a nuestro primer mandatario, y entonces, por miedo a que dicha fruta se convierta en eventuales proyectiles ante algún escrache, mandó a vaciar los árboles de la plaza y todos los alrededores, no sea cosa de que alguien se sienta tentado.
Patty Mariño Issler